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viernes, 13 de enero de 2012

Alguien dijo ”Mi partido no subirá los impuestos” cientos de veces




Rajoy tras ser elegido como presidente ha decidido subir el IRPF. Respecto al ejercicio anterior las rentas de 17.707 euros tributarán un 2% más, las rentas de 33.07 euros un 3% más y así progresivamente se va subiendo el IRPF hasta un 7% adicional para las rentas de 300.000€.

Los efectos macroeconómicos de esta subida serán dos:
- Mayor credibilidad del Estado, deuda pública…
- Freno al crecimiento económico y aumento del paro.

No vamos a entrar a valorar si esta medida es buena o es mala, de hecho considero que era lo que había que hacer. Ahora bien, ¿Por qué entonces el PP dijo tantas veces que nunca subiría los impuestos? Dejadme parafrasear a algunos de los líderes del PP:
M. Rajoy antes de presidente:
- “Subir los impuestos hoy es más paro, recesión…”
- “Subir los impuestos es contraproducente”
- “Bajar los impuestos, eso es exactamente lo que hay que hacer”
- “Las subidas de impuestos solo servirán para retrasar la salida de la crisis”

M.D. Cospedal (antes de las elecciones):
- “Nunca se ha salido de una crisis, nunca, nunca subiendo los impuestos”
“Todo el mundo sabe que el PP es partidario de bajar los impuestos”

¿No me creen? Miren miren:

http://www.youtube.com/watch?v=WzTDfywAPG4


Gracias por ponerme tan fácil este artículo

Borja Montaño
Doctor en Economía
Dep. de Análisis Económico Aplicado
Universidad de Alicante

jueves, 8 de diciembre de 2011

Ganar como continente, o hundirnos como naciones



La crisis de la eurozona ha afectado ya a Grecia, Irlanda y Portugal y ahora somos Italia y España e incluso el núcleo de la eurozona los que nos hemos tambaleado. Los bancos franceses y los belgas también están en apuros al igual que lo están sus gobiernos dados los déficits, lo mismo sucede en Finlandia y Austria.

Hablemos del caso de España e Italia, por ser los de mayor interés para nosotros. Los desequilibrios que pueden presentarse son de liquidez puntual, no obstante ambos países son solventes. El problema es que si la situación de España e Italia fuese de solvencia e iliquidez el respaldo que se podría hacer con los recursos europeos quizás no daría el margen de tiempo necesario para recuperar la liquidez, puesto que se han hecho ya sucesivos respaldos que han mermado la capacidad de respaldar. Se estima que España e Italia podrían necesitar 1,3 billones para los próximos tres años, el problema al que se señalan diversos expertos es si existe capacidad desde Europa de facilitar esta ayuda. Expertos como Nouriel Roubini apuntan a que a España se le podría facilitar (en base a lo que les corresponde) un empuje de 220.000 millones y de 440.000 a Italia.

Lo cierto es que a estas alturas muchos andamos un poco artos de leer solo la cara negativa de las noticias y no la positiva. Hasta ahora he expuesto el problema, pero no me cabe duda de que encontraremos la solución. Europa se enfrenta hoy a amenazas diarias de desmembramientos en la Eurozona. Hemos sabido actuar como un bloque unido en los tiempos de bonanzas, pero es ahora cuando tenemos que demostrar nuestra fortaleza. Frente a quienes buscan la solución en volver hacia atrás, desmembrar, desmantelar o abandonar el euro yo creo que la solución es radicalmente la contraria. Europa tiene que hacer frente a sus dificultades como un bloque unido y sólido en el que al igual que los buenos guerreros, cada uno cubra al de su lado con su escudo. Deben buscarse soluciones de grupo y no tanto programas específicos para la situación de cada país. Europa necesita ser más Europa y menos la suma de sus integrantes. Hace falta que hablemos de una deuda Europea sólida y creíble y no tanto del conjunto de la suma de las deudas nacionales de los países que la conforman. Mi apuesta es clara, saldremos de esta con una unión fiscal y la puesta en marcha de los eurobonos. Unidos podemos ganar como continente o hundirnos como naciones.

Borja Montaño Sanz

Doctor en Economía

Profesor del Departamento de Análisis Económico Aplicado

sábado, 19 de noviembre de 2011

Lo incómodo de lo incierto










Incertidumbre, pocas palabras incomodan más desde el punto de vista económico. Se aproximan unas elecciones en las que poco o nada se conoce del plan económico del candidato al que las encuestas postulan como ganador. El 17 de noviembre la rentabilidad de los bonos españoles a 10 años ha superado en la subasta del Tesoro el 7% y la prima de riesgo ha rozado los 500 puntos. Esta situación ha generado que el mundo económico haga una petición casi unánime y es que las decisiones del gobierno que gane el 20N no pueden esperar, deben tomarse acciones el 21N. Históricamente una victoria por mayoría absoluta era sinónimo de estabilidad, y de sensación de certidumbre por los agentes económicos. Pero esto no sirve de nada sin un mensaje claro, más bien todo lo contrario, si gana por mayoría absoluta aquel del que no sabemos nada de nada ¿Qué sucederá?

Además es necesario que sea quien sea el próximo presidente y gobierno comience a tomar medidas inmediatamente, en este sentido no debiera demorarse el traspaso del poder ya que los mercados meten prisa. Respecto al resultado electoral otro concepto que considero interesante es el de mayoría absoluta. ¿Acaso el próximo presidente no va a estar de manos atadas por Europa? Lo va a estar, y no es ya una cuestión de carácter, tengamos en cuenta que la política monetaria la maneja Europa y la fiscal está encorsetada por las normas que desde Bruselas se establecen.

Mientras tanto, ¿Qué se pregunta el español medio? No hay que andarse por las ramas ni acudir a la bolsa, ni al tesoro. Al español estándar le importan y le preocupan las siguientes cuestiones:

- La evolución futura del precio de la vivienda

- La estabilidad y pervivencia de los servicios públicos tales como sanidad o educación

- La estabilidad bancaria

- La creación de empleo

- La evolución de los precios



Borja Montaño Sanz

Departamento de Análisis Económico Aplicado

Universidad de Alicante

jueves, 1 de septiembre de 2011

El reformador reformado




¿Será el miedo al pasado? ¿Influirá la proximidad de las elecciones? Sea como fuere es tiempo de cambios. El Gobierno y la oposición han llevado a cabo una reforma constitucional en la que se establece el pago de la deuda como una prioridad absoluta. En diversos medios periodísticos se ha defendido la medida aludiendo a que esta pone la estabilidad presupuestaria por encima de todo, y bueno si entendemos estabilidad por equilibrio entre las partidas de gasto e ingreso es efectivamente así. Lo cierto es que en referencia a la gestión del presupuesto en todos los niveles de la administración pública parece como si hubiésemos olvidado lo que sabemos de política económica. Yo me siento responsable de explicar y subrayar ciertas cuestiones que hemos de tener en cuenta. ¿Por qué existe el sector público en la dimensión económica? Supongamos que un Gobierno de un país ficticio decide recaudar 100 unidades monetarias y después gastar de nuevo estas 100 unidades monetarias. Muchos pensaréis ¿Y por qué no se está quieto? ¿Qué sentido tiene recaudar una cantidad y luego volverla a gastar?

En los modelos macroeconómicos que emulan el funcionamiento de la economía se estudian los efectos de cambios en el gasto público y en los impuestos. Uno de los modelos más empleados por reunir buenas condiciones en tanto a realismo y sencillez es el conocido como IS-LM. En este modelo se estudia el equilibrio entre el mercado monetario y el de bienes y servicios. La ecuación del PIB según ese modelo es:

Y = C + I + G + XN

Siendo:

Y: nivel de renta

I: inversión

G: gasto público

XN: exportaciones netas

Cuando se desglosan cada uno de los componentes (ya que por ejemplo el consumo depende del nivel de renta, de los impuestos fijos y variables, de la propensión marginal al consumo…) se llega a una conclusión fundamental.

Un incremento del nivel de gasto y de impuestos en la misma magnitud genera un incremento de la renta. Es decir, en lugar de anularse como parece obvio a simple vista, cuando el sector público ingresa y gasta la misma cantidad de dinero (ojo, desde un punto de vista teórico, por supuesto dejando de lado corrupción y despilfarro absurdo) el impacto sobre la economía es positivo.

La visión general de todos los expertos económicos es que un presupuesto público debe de servir además para hacer de contrapeso al ciclo económico, y desde un punto de vista teórico, esta medida no sería del todo entendible. Pero, seamos conscientes de que nuestro político medio en materia económica está enfermo, tiene “deuditis crónica”. Hemos olvidado todo, si un día lo supimos. Si tenemos en cuenta el paradigma de que todas nuestras administraciones se vienen endeudando como costumbre, es una excelente medida la de ponerle un techo a la deuda, y en este sentido le doy mi más sincera enhorabuena a Gobierno y oposición por llevarla a cabo. Ahora bien ¿Y si un día nuestro político entra en razón? ¿Por qué vamos a atarles los brazos a los políticos futuros? Ya bastante era con haber perdido la política monetaria ¿y ahora vamos a mermar la fiscal? En mi opinión es una buena medida si se le pone fecha de caducidad, es como meter a un delincuente en la cárcel para que se reforme, pero nosotros le estamos poniendo la perpetua, y esto quizás es menos cabal. Esta crisis no debe de acongojarnos para todo nuestro futuro económico.

Borja Montaño

Doctor en Economía Apliacada

martes, 23 de agosto de 2011

A Dios rogando y la caja sisando



Al parecer como escuchaba el otro día en la COPE debe existir mucho radicalismo contra vaticano pues bastante han criticado los laicos, los medios de comunicación y algunos otros el coste económico de la llegada del Papa Benedicto XVI a España. Su llegada a Madrid tuvo lugar el 18 de agosto, estando en la ciudad los últimos cuatro días de las Jornadas Mundiales de la Juventud organizadas por el Vaticano durante seis días. El presupuesto es muy modesto, dejando de lado la seguridad está estimado entre 50 y 60 millones de euros. Esta cifra me parece escandalosa en dos sentidos:

1.- La mitad del presupuesto sale de las arcas públicas, principalmente del Gobierno del Ayuntamiento y de la comunidad autónoma de Madrid.

2.- Con ese dinero se podrían llevar a cabo muchas acciones humanitarias de las que en dichas jornadas se hablará, en vez de simplemente hablar de hacerlas. Hechos y no palabras.

Un grupo de 120 curas de Madrid han firmado una carta titulada “Los Mecenas de Rouco” en la que critican la alianza entre la Iglesia y el poder económico para financiar la Jornada de la Juventud.

¿Alternativas? Se me ocurren algunas:

- Con 600.000 euros se podría salvar la vida a 100.000 personas enfermas de cólera en Simbawe (una vida se salva con 12 tabletas de tetraciclina cuyo precio es de 48 céntimos)

- Nos sobran 48.400.000 euros. Si elegimos un país como por ejemplo Angola tenemos 5 millones de malnutridos, así que podríamos invertir 5 millones de euros en comprar para cada uno un pan calentito y una taza de café con leche. Por 20 millones de euros podríamos fletar un avión hacia el cuerno de África.

- Con los 23.400.000 euros que nos quedan podríamos invertir en proveer una manta a cada uno de los habitantes de Haití que aún siguen sin hogar dado que ahora se acerca el invierno.

- Todavía nos sobran 16.400.000 euros ¿Qué tal si hacemos algo con los sin techo que tenemos en España? En España tenemos 30.000. Podríamos regalarles 500 euros a cada uno y además no les obligaríamos a creer en Dios.

Pero parece más interesante invertir este dinero en mantener un foro en el que se hablará de hacer estas cosas en vez de hacerlas. Y si en vez de haber fichado a Cristiano Ronaldo el Madrid hubiese organizado un congreso en el que se discutiría la posibilidad de hacerlo, invitando de paso a prestigiosos analistas internacionales en la materia. ¿Por qué esta inversión en palabras y no en hechos? A Dios rogando y la caja sisando

sábado, 20 de agosto de 2011

cambios necesarios: mercado de trabajo





Una vez más nos acercamos a un periodo electoral en nuestro país, las próximas elecciones tendrán lugar el 20 de noviembre de 2011 en vez de en el mes de marzo para cuando estaban previstas. Según el Presidente del Gobierno, el motivo del adelanto electoral es que así, el nuevo Gobierno podrá hacerse cargo de todo el ejercicio económico de 2012. Zapatero argumenta que los efectos sobre la economía de esta medida es una mayor certidumbre política y económica para los próximos meses. Con este adelanto, el próximo Gobierno podría ejercer sus funciones ya desde el 1 de enero. Si bien, cabe destacar que independientemente de esta medida, el esfuerzo económico por reducir el gasto público ha asentado a nuestro país en la credibilidad. Por otro lado, el compromiso adquirido con los intereses de la deuda es completamente asumible. La duda que yo y muchas personas se plantean es si los efectos del adelanto de las elecciones sobre la economía serán realmente positivos, ya que ¿Cómo puede proporcionarse certidumbre política a un país haciéndolo pasar antes por un trámite generador de incertidumbre? No está claro.

En la medida de que Zapatero ha adquirido un rol de Presidente interino, es cierto que cuanto antes se forme el próximo Gobierno antes podrán llevarse a cabo las reformas profundas que sin duda llevarán a cabo los que vendrán, sean quienes sean. Puestos a opinar y mirando a nuestro alrededor a nuestros vecinos de Europa y al resto de países, yo empezaría sin lugar a dudas por el mercado de trabajo. En el empleo por cuenta ajena los españoles somos tremendamente ineficaces debido a que nos pagan por “estar ahí”, no por conseguir resultados. Nuestra misión como trabajadores es simplemente estar un determinado número de horas en el puesto de trabajo y deberían darse facilidades políticas para cambiar este tipo de sistema por otros basados en objetivos. Otra cuestión fundamental a abordar es el autoempleo, ya que la estructura actual no permite que una persona que desarrolla una pequeña actividad lo pueda hacer de un modo oficial como trabajador autónomo. En primer lugar existe una elevada complejidad en procesos y trámites tales como la declaración del IVA que hacen que lo habitual sea contar con un asesor. A este coste hemos de sumarle la cuota del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Si tenemos en cuenta ambos costes, vemos que a menos que queramos que la mitad del dinero ganado se vaya en costes (y sin tener en cuenta los costes de la actividad económica a desempeñar), deberíamos de conseguir una facturación superior a mil euros. Sin embargo, numerosas personas que estarían encantadas de declarar su actividad no pueden hacerlo porque quizás se trata solo de unas horas y perciben pequeñas cuantías de por ejemplo unos 400€ mensuales. Tenemos que dotar a nuestro mercado laboral de una mayor flexibilidad, una estructura más racional y que apremie la productividad y no las horas. Otra cuestión que debemos incorporar es la flexibilidad espacial, es decir, tenemos grandes pérdidas de productividad por pretender realizar la jornada laboral en el lugar de trabajo, pero a menudo esto es completamente innecesario.


Borja Montaño

Doctor en Economía Aplicada

sábado, 23 de julio de 2011

Cambios constantes







La semana pasada me preguntó un familiar ¿Qué piensas del avance de los valores y la ética en la sociedad actual? Yo sin duda, le expresé que vamos a mejor. Su cara fue de sorpresa, obviamente no pensaba igual que yo. Lo que él me argumentó es algo que está en mente de muchos y que afortunadamente es una ilusión, aunque desafortunadamente tiene efectos nocivos. Mi familiar estaba horrorizado por los múltiples episodios de violencia que se desataban casi a diario en diversos países del mundo, estaba escandalizado por los numerosos casos de mujeres muertas a las manos de hombres machistas y en especial me dijo “me preocupan dos cuestiones, el barco de la economía nunca había tenido tantos agujeros, y la corrupción e impunidad de los políticos jamás había sido tan descomunal”.

De algunas de las cuestiones citadas entiendo algo y de otras menos, pero vayamos punto por punto. La idea de que los seres humanos son pacíficos por naturaleza y corrompidos por las instituciones modernas nos hizo soñar durante mucho tiempo con un pasado idílico. Sin embargo, los científicos sociales nos llaman al desengaño: no todo tiempo pasado fue mejor, sino todo lo contrario. El profesor de psicología de la Universidad de Harvard Steven Pinker sostiene que las sociedades de nuestros antepasados fueron enormemente más crueles y violentas que las de la actualidad. Esto es extrapolable tanto a los episodios de fanatismo en las calles como a los casos de violencia machista. ¿Por qué percibimos este problema como más grave, y qué pasa con la economía y los políticos? Lo que tenemos es un exceso de información, que jamás había sido tan grande. Es un error pensar que la corrupción de los políticos haya ido a más o que la economía esté más agujereada que nunca, lo que sucede en realidad es que los medios de comunicación trasladan esta información de un modo más eficaz que nunca, consiguiendo con gran éxito fijar estos asuntos en el día a día de las conversaciones de la gente.

¿Tiene esto efectos y relación con la crisis económica y con su e expansión? Sin lugar a dudas, en primer lugar porque nos hace ser conscientes en todo momento de la gravedad de la situación. Pero a su vez, se genera un nefasto efecto rebote. Ya que cuando somos conscientes de que la situación económica es peor, disminuimos nuestro consumo, lo cual a su vez genera que la situación económica esté peor y así sucesivamente. En el libro “El viaje de la felicidad” de Eduardo Punset se establece como tesis que la felicidad es la ausencia de miedo. Si tenemos en cuenta que a menudo la información que nos llega de los medios nos asusta. Debiéramos preguntarnos ¿Hacen bien o mal en nuestra calidad de vida el avance progresivo de los medios y tecnologías de la comunicación? ¿Fluyen en proporción buenas y malas noticias, o por el contrario unas son mayoría frente a las otras? Nuestra vida cotidiana está cambiando a golpe de blackberry y páginas webs.

Borja Montaño Sanz

Doctor en Economía

domingo, 10 de julio de 2011

¿Quién es el culpable?













En la película de los impagos de las hipotecas, al igual que en otros géneros hay “malos” y “buenos” o al menos esto es lo que parecen hacernos creer los bancos. Los americanos son los líderes mundiales en la industria del cine, es por ello que se han convertido en el referente mundial de una película dramática, las hipotecas a los NINJA. El término NINJA viene del inglés: No income, No Job, No Assets. Significa que son personas que no tienen un trabajo ni salarios de ningún tipo, ni tampoco poseen bienes. No obstante, en EEUU los bancos concedían hipotecas a los NINJAs pero ¿Por qué? El truco de este movimiento estaba en que los precios de las casas siempre subían, de modo que si se producía un impago (lo cual era probable) el banco se quedaría con la casa y como su valor habría aumentado, aún así suponía una operación beneficiosa. Claro que, la estabilidad del modelo se basaba en una subida continuada del precio de la vivienda y algunos advertían que esto no iba a durar siempre. De entre los que explicaron las posibles consecuencias de que los precios de las viviendas dejaran de subir, nadie fue tan lejos como ha ido la propia realidad, nada más y nada menos que una crisis bancaria mundial. En España tenemos la versión en cine español de esta superproducción americana. Aquí los bancos concedieron numerosas hipotecas al límite. Partamos de la base de que en términos económicos se aconseja que una familia no destine más del 40% de su renta al pago de la vivienda (aunque lo ideal sería 30%-35%), pues se concedieron diversas hipotecas en las que partiendo de una renta familiar de 2.000€ se pagaban hipotecas de 1.100€, o familias que cobrando mil euros aproximadamente pagaban hipotecas de 600€ o incluso superiores. Esto era un sin sentido, ya que el mínimo traspiés económico, sin necesidad de llegar al desempleo, tenía como consecuencia el impago. Las consecuencias son un gran número de dramas familiares pero, ¿No tiene tanta culpa quién concedió la hipoteca como quién incurrió en el impago? El día 1 de julio el Consejo de Ministros aprobó un paquete de medidas de protección para las víctimas de ejecuciones hipotecarias. Entre las medidas planteadas destacan subir hasta casi mil euros la parte blindada del sueldo ante embargos y aumentar a un 60% el valor de tasación en el precio mínimo de un inmueble subastado.

La situación es dramática para muchas familias que viven esta situación. A menudo, tras el embargo de la vivienda la deuda no queda saldada y es necesario además seguir pagando la casa. Realmente, cuando analizamos esta situación, salta a la vista que hay algo que no está funcionando bien desde el punto de vista de la regulación. Si nos ponemos del punto de vista del hipotecado la sensación de que están abusando de nosotros es tremenda, no solo nos quitan ya no una vivienda sino nuestro hogar, sino que además después seguimos (en muchos casos) teniendo que pagar porque el banco ha tenido tanta prisa que ha decidido venderla barata. Y además otro tema sorprendente es ¿Dónde están estas casas que se subastan? ¿Acaso hay alguien que piense que este trámite se hace con una completa transparencia y suficiente publicidad como para que el banco cobre lo necesario para no tener que seguir cobrándole al hipotecado? Creo que es necesario hacer alguna que otra reforma. Es necesario hacer reflexionar a los banqueros en torno a quién es el culpable de esta situación.

Borja Montaño Sanz

Doctor en Economía Aplicada

domingo, 12 de junio de 2011

¿Y si tampoco hay un plan B?














En Alcoy el nuevo alcalde hereda una ciudad con una exagerada tasa de desempleo junto con una deuda elevada y agravada en los últimos ejercicios a causa de la disminución de los ingresos. Frente a este cuadro de diagnóstico la teoría económica plantea soluciones desde la austeridad y desde el derroche, todas ellas potencialmente válidas en tanto en cuanto sean bien empleadas. El premio Nobel de economía Paul Krugman en un reciente artículo del New York Times “When Austerity Fails” explica que no deberíamos preocuparnos por el despilfarro y el nivel de deuda, en vez de esto deberíamos incentivar el crecimiento económica ya que este solucionaría el problema.

En contraposición a lo que municipios como Alcoy han venido haciendo, la receta Krugman sostiene que las políticas que incentiven la creación de empleo son las más eficaces y efectivas para aminorar la deuda relativa. La escuela keynesiana propone ante la situación actual de diversos municipios alicantinos el aplicar políticas de gasto, lo cual es contrario a lo que se está haciendo. En base a estas premisas, la motivación de la banca rota de Grecia sería la política monetaria llevada a cabo por el Banco Central Europeo con el fin de contener la inflación. No obstante a lo dicho, en la provincia hay municipios como Alcoy en los que el endeudamiento es tal que para incentivar la creación de empleo no hay apenas margen de maniobra. Es el momento para que el nuevo Gobierno alcoyano cambie las cosas.

El Gobierno de Portugal cayó por una disputa sobre las medidas de austeridad, la rentabilidad del bono irlandés ha superado ya el 10% y el Gobierno británico acaba de rectificar a la baja su previsión de crecimiento y al alza su previsión de déficit. El denominador común de todos estos acontecimientos es que una reducción drástica del gasto público cuando los niveles de paro son elevados puede ser un drástico error. La estrategia acertada parece ser dedicarse ahora al empleo y después a los déficits. Desafortunadamente es una estrategia que se ha abandonado por culpa de unos riesgos imaginarios y unas esperanzas ilusorias.

Todo depende del margen de maniobra. En el Ayuntamiento que hereda Antonio Francés es una imperante necesidad crear empleo pero la deuda es demasiado alta como para osar incrementarla. Es ahora cuando el capital financiero no nos puede salvar, cuando es necesario emplear el capital humano. ¿Se puede crear empleo sin que lleve parejo un incremento del gasto público? Sin duda, tan solo es necesario que el nuevo Gobierno sepa armarse de los mejores asesores y que estos se dejen la piel para buscar soluciones. Pero el nuevo Gobierno debe de arriesgar en lo económico, ya que en lo tradicional no hay soluciones para esta situación. De hecho una política económica basada en la austeridad tal y como la que ha venido aplicando el Gobierno anterior podría llevar al desempleo y a la inactividad económica a unos niveles tales que Alcoy acabara por despoblase radicalmente. No parece válido el plan A (incrementar el gasto) ni tampoco el plan B (austeridad) de modo que hay que recurrir al plan C, solo el capital humano (personal formado y creativo) puede aportar soluciones a una situación a la que no llega el capital financiero.




Borja Montaño

Doctor en Economía Aplicada

domingo, 5 de junio de 2011

viernes, 27 de mayo de 2011

Ingeniería tributaria para el Ayuntamiento de Alcoy


Borja Montaño

Doctor en Economía Aplicada





Le llegó por fín el momento de opinar a los alcoyanos, siendo su respuesta tajante, “queremos un gobierno plural de izquierdas”. El radicalismo político del Partido Popular alcoyano ha sido tan acentuado que en la mayoría de los casos se encontraba a toda la oposición en su contra. Tanto es así, que se ha venido produciendo una inevitable simpatía entre los tres partidos de izquierdas llamados a gobernar la ciudad.


El cambio político en Alcoy es cercano y con él llegan de nuevo a la ciudad diversas esperanzas. Durante los últimos años un problema ha crecido y se ha agravado silenciosamente en Alcoy, la deuda local. Es curioso el escaso revuelo que se ha generado teniendo en cuenta la magnitud real del problema. Centrados en otras cuestiones tales como el Hotel de la Fuente Roja, el desempleo, La Canal… Los medios de comunicación y la oposición han venido minusvalorando la gravedad del progresivo empeoramiento de la economía municipal. Si analizamos el cronograma del problema, vemos que en primer lugar el ayuntamiento fue aumentando la deuda vía inversiones y despilfarros, después con la crisis vino la disminución de los ingresos lo que requería de políticas económicas para estimular la demanda local, claro que ni nuestro ex alcalde ni nuestro ex concejal de hacienda sabían qué es eso. Por fin vino la necesitada política económica de demanda, pero aplicada en dirección contraria, siendo procíclica. ¿Por qué? Es claro, se hizo de este modo por las presiones adquiridas de la deuda y por el analfabetismo económico del decisor político. Ahora es el momento de crear empleo y crecimiento económico. Con el fin de aportar ideas, creo que debería considerarse el reconfigurar racionalmente diversos tributos


El futuro de nuestra ciudad pasa por ir más allá de gobernar de un modo tranquilo y relajado el ayuntamiento. Es evidente que, al menos desde la perspectiva económica, hace falta ser un tanto revolucionarios. Nos encontramos en un panorama en el que los ingresos municipales están disminuyendo y a la par es necesario resucitar la iniciativa empresarial y la creación de empleo. Las políticas económicas tradicionales no hayan respuesta en lo tradicional, para solucionar al mismo tiempo un elevado desempleo fruto de una economía paralizada junto con una desorbitada deuda municipal. Sin duda admiro el esfuerzo y la valentía que van a tener que mostrar PSOE, BLOC, y EU puesto que heredan un ayuntamiento que parece haber salido de un periodo de guerra. El primer paso debiera ser articular y cohesionar las concejalías en grupos más racionales, tal y como apuntaba Antonio Francés, ya que un gran problema que se ha venido arrastrando desde hace años es la escasa cohesión de las concejalías.


Sería interesante antes de comenzar actuar en lo económico hacer un estudio multipartida de las partidas impositivas para dilucidar el modo de optimizar la recaudación, para ello tendremos que tener en cuenta la curva de Laffer.







"Laffer, el economista que expuso ésta teoría, dibujó una especie de parábola invertida con dos coordenadas. En el eje horizontal, los tipos impositivos y en el eje vertical, la recaudación obtenida por el Estado. Para unos tipos t1, se recaudaría una cantidad Y1.


Aumentando los tipos se reacudaría más pero decayendo, hasta llegar a un tipo t2, en que se reacudaría Y2. A partir de éste punto, mayor presión fiscal se traduciría en menos ingresos por varios motivos: excesiva presión fiscal afecta a la propia producción de bienes, comienza la evasión fiscal, aumenta la economía sumergida que no paga impuestos, etc…

Es evidente que cada país tendrá su curva Laffer, dependiendo de su estructura economíca, política, etc, y que no será probablemente una parábola, pero lo interesante de la teoría de Laffer es que es de fácil comprensión la idea de que cuidado con la presión fiscal, porque a partir de cierto punto, se produce el efecto expulsión del sistema de parte del sector productivo y del capital que huye.

Es decir, no se trata sólo de que se recaude algo más o no. Laffer lo simplificó hablando de recaudación para hacerlo intuitivo, pero su alcance va más allá, por elEFECTO EXPULSION. Por ejemplo, en la España que ha dado en ser Hispanistán, es evidente que se ha sobrepasado hace tiempo la presión fiscal máxima desde el momento que existe una gran economía sumergida, que llega a más del 20% del PIB, moviendo más de 200.000 millones de euros, mientras el ahorro interno viene siendo insuficiente y la evasión fiscal ha ido en aumento.

Probablemente habría que reducir la presión fiscal hasta que la economía sumergida estuviera por debajo del 10% del PIB y que además se incentivara el ahorro y la captación de capital desde el exterior. Mientras esto no suceda, la economía de Hispanistán estará enferma, o al menos, no será sana. Se vivirá del pufo, del endeudamiento.
"

jueves, 6 de enero de 2011

2011, la economía que está por venir.


2011, la economía que está por venir.



Borja Montaño




Con el cambio de año es momento de hacer balance de lo acontecido en nuestra economía y su entorno. Si bien parece que andamos camino a la salida de un túnel muy negro conocido como la crisis económica, parece como si nunca pudiésemos llegar a esta su final. En el tercer trimestre de 2010 la economía española prácticamente se estancó con un crecimiento del 0,06%, siendo la cifra del segundo trimestre de un 1,1%. No obstante, aunque el crecimiento es bajo, la tasa interanual se sitúa en un 0,2% y este resultado es el mejor desde el tercer trimestre de 2008. Al margen de la conveniencia o no de la subida del IVA, lo cual se justifica por el volumen del déficit público. Una subida del IVA representa una política fiscal recesiva lo que desde un punto de vista académico se conoce como un desplazamiento hacia la izquierda de la curva IS. El efecto marginal de esta política, dejando todo lo demás constante sería de una disminución del crecimiento económico. Otra cosa es que debido a otros factores finalmente no fuera así. Según estima un reciente estudio de FUNCAS el retroceso del consumo fue de un 4,4% intertrimestral. Esta caída del consumo es debida a la subida del IVA y al final de los estímulos fiscales a la compra de automóviles. Por tanto si valoramos los efectos sobre la renta de la subida del IVA, pues son malos, pero esto ya se sabía, la subida viene justificada para aliviar en parte el déficit público que ha ido repuntando desde que se acrecentó el esfuerzo inversor en 2008. La formación bruta de capital fijo ha experimentado disminuciones de hasta un 11,3%, destacando la caída de los bienes de equipo y de la construcción. La vivienda y el sector de la construcción han pasado en poco tiempo de ángel a demonio. Lo cierto es que no debemos satanizar a un sector económico que ha sido una de las fuentes principales de riqueza de nuestra economía, creo que nos hemos adentrado en una crisis de personalidad en cuanto a nuestro sistema productivo. La inversión en vivienda continúa en tasas muy negativas. El precio de la vivienda ha sido uno de los protagonistas durante la crisis económica, de hecho a menudo da la impresión de que algunos medios hacen referencia a este como un indicador del funcionamiento de la economía, pero debemos ser muy prudentes con esto. Si bien durante años hemos vinculado los precios del mercado inmobiliario al crecimiento económico, ambas variables son independientes y su evolución no tiene por qué ir pareja. En este sentido está por ver como evolucionará la demanda futura de viviendas. Muchas familias compraban una vivienda ya siendo poseedores de otra con el fin de invertir pero, lo hacían con la confianza de que este inmueble se iba a revalorizar, ahora bien, si se pone en entredicho el que dicho precio sea rígido a la baja, ya no es una inversión tan segura. La respuesta a la pregunta nos lleva a otra de mayor interés, en la medida en que cierta proporción de la inversión que antes se daba en la construcción ahora no va a recaer en este sector, ¿Dónde podría dirigirse? Si los entes públicos o privados consiguieran canalizar parte de la inversión de la familia de clase media hacia la creación de empresas y empleo, el efecto multiplicador que se daría sería un empuje de gran importancia para la economía Española, en particular en el caso de Alcoy y la comarca la creación de empleo y empresas es una necesidad de imperante urgencia. En el mercado de trabajo existe un cruce de cifras y una batalla por dar mensajes en una u otra dirección. A menudo la gente se sorprende de escuchar cifras a su juicio distintas. Pero aquí creo que es importante matizar algunas diferencias entre modos de tomar mediciones. Por un lado tenemos el número de empleados, este tiene una mayor tendencia a crecer y puede arrojar cifras aparentemente más favorables que otras mediciones, simplemente porque se basa en un valor absoluto que por el propio crecimiento demográfico ha de tender continuadamente al alza. Lo mismo ocurre con el número de parados, al ser una cifra en valor absoluto es normal que sea mayor y tienda al alza a largo plazo. No estoy diciendo que esta cifra siempre crezca sino que un aumento del número de parados no es necesariamente una cifra de gravedad. Luego tenemos la tasa de paro que se calcula dividiendo el número de parados entre el número de activos y expresándose en porcentaje. Un aumento de la tasa de paro puede significar dos cosas, que hay más parados o bien que ha disminuido la población activa. Podríamos seguir dando especificaciones pero en resumen, el mercado de trabajo está y estará durante un tiempo resentido y esto es así en España pero es mucho más grave en Alcoy. En mi opinión, teniendo en cuenta que el deflactor del PIB ha aumentado un 2,6% las políticas expansivas siguen siendo la solución en la medida que los presupuestos públicos puedan soportarlas. Según la Fundación de las Cajas de Ahorros en 2011 experimentaremos un crecimiento moderado de en torno al 0,8%, la tasa de paro prevista para el año entrante es del 20,4%. Está claro que el cinturón seguirá bien ceñido, pero al menos no tendremos que apretarlo más. El año próximo es un año de elecciones municipales y autonómicas, esto hace que por otro lado la predictibilidad sea más compleja, especialmente a nivel local. Donde mis dudas son ¿Realizará el Gobierno de Alcoy un estirón inversor para sobrevivir en las elecciones? A la vista del presupuesto parece claro que no, la otra cuestión es ¿Hasta donde alcanza en realidad el agujero económico de nuestro Ayuntamiento? ¿Qué margen de maniobra dejará esto al Gobierno próximo? Yo confío en que, al menos el proceso democrático servirá para comprometer a los distintos partidos a hacer propuestas que deberán llevar a cabo con lo cual espero que la pasividad planificador municipal cambie.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Un plan sin plan

Un plan sin plan

Borja Montaño

Como la adolescencia hace que aparezca el indeseado acné o los cambios bruscos de personalidad y de humor, la crisis económica ha hecho salir a la luz las impurezas de nuestro sistema productivo y ha exigido de cambios en nuestro modo de regular, planificar y gobernar. Si bien es cierto que estábamos haciendo cosas mal, aquellas voces que ponen en el cielo la necesidad de un cambio de modelo económico entendiendo por ello desviarse del capitalismo carecen de sentido. Es decir, las reformas o actuaciones que se han planteado tanto en España como en Europa o EEUU están bien enmarcadas en el sistema capitalista.

En las economías con una regulación pública importante, como es el caso de Europa, la intervención del gobierno ha jugado un papel clave a la hora de sobrevivir con más o menos problemas a la crisis económica. De hecho, no todos los países han aguantado la turbulencia, de sobra es conocido a este respecto el caso de Grecia. Teniendo en cuenta que hoy por hoy todos estamos de acuerdo en el origen de la crisis económica y que existe un gran abanico de opiniones acerca de las posibles políticas para alejarse de ella, podemos preguntarnos ¿Acaso no será que nos estamos centrando mucho más en conocer el problema que en solucionarlo? Vayamos a un caso local, por ejemplo Alcoy, los alcoyanos sabemos que problemas tiene nuestra economía, cualquier vecino podría explicar la grave situación de la industria local, la elevada tasa de paro, el endeudamiento municipal o la falta de iniciativa empresarial. Sin embargo, si nos preguntamos cuál es el plan que se debiera seguir para que Alcoy saliera de esta crisis económica la respuesta parece menos obvia. Lo cierto es que tenemos poco clara la respuesta porque no sabemos cuál es el plan del Gobierno local, que no por nada es el ente planificador y no para nada obtiene los recursos económicos así como el derecho y deber de gestionar y regular para fomentar el progreso económico de la ciudad. Estoy seguro de que para las elecciones municipales venideras no se va a proponer una nueva estrategia económica para la ciudad, el motivo es claro, no existe una estrategia anterior. Tenemos un plan sin plan, vamos a la deriva.

Supongamos por un momento que había un plan. Una de las pocas cuestiones en las que todos los teóricos, políticos y profesionales de la economía coincidimos en la gran importancia que tiene la educación, la formación y la innovación como motor de la economía y como pieza clave para la competitividad y la sostenibilidad a corto, medio y largo plazo. Por ello la planificación económica municipal tanto de Alcoy como de todas las poblaciones debiera tener siempre el objetivo de acercarse y aprovechar la producción de capital humano que desprende la Universidad.

Recientemente, el Gobierno del Alcoy dando un precipitado y turbio carpetazo ha decidido adjudicar el servicio de transporte Alcoy-Universidad al grupo Subus. El concejal Sanus se excuso en las prisas acometidas en este proceso poco ortodoxo, que justificó por otro lado con la bandera de la sostenibilidad económica. Obviamente, esta medida no es sostenible en tanto en cuanto que supone una fuga de cerebros ¿Por qué? Un empeoramiento del servicio de transporte, con menos paradas, mayor tiempo de viaje y un largo etcétera que podrían explicar sus usuarios, supondrá que una mayor proporción de alumnos escogerá residir fuera de Alcoy en lugar de subir y bajar. Con lo cual a corto plazo supone una fuga de las rentas locales hacia fuera de la ciudad que irán a generar riqueza fuera de nuestra comarca, pero lo peor viene en el largo plazo. La probabilidad de que este estudiante que hoy decide alquilar un piso al lado de la Universidad no vuelva a Alcoy como empleado formado o empleador es elevada, con lo cual a medio largo plazo supone una medida poco sostenible.

No me cabe duda de que el propio Sanus estará de acuerdo conmigo, del mismo modo que yo entiendo que el presupuesto y la deuda ahoga. Pero estas medidas precipitadas y poco claras no se habrían llevado a cabo de no existir un plan sin plan.